CocaCola

Coca-Cola Christmas Ad (1995): la chispa de la Navidad

Si tengo que elegir un anuncio que, sin personas hablando y sin grandes tramas, consiga decir “ya es Navidad”, me quedo con el de Coca-Cola de 1995. El de los camiones iluminados. El de la caravana roja avanzando por un paisaje nevado mientras, a su paso, se encienden las luces de pueblos enteros. Ese. El que convirtió un simple recorrido en una señal cultural: la Navidad empieza cuando llega Coca-Cola.

El spot, conocido como “Holidays Are Coming” (también asociado a “Christmas Caravans”), debutó en 1995 y se construye con una idea muy visual: un convoy de camiones de Coca-Cola —rojos, enormes, cargados de luces— entra en escena como si fuera un fenómeno mágico que activa la Navidad.

La producción tiene además un dato muy revelador para entender su impacto: los efectos visuales se realizaron con apoyo de Industrial Light & Magic (ILM).

Por qué me gusta: la marca como “fiesta” incluso antes de que llegue la gente

A mí este anuncio me gusta por una razón muy concreta: vende que la marca es la fiesta. No necesita una historia con protagonistas reconocibles. No necesita un drama navideño. No necesita un “mensaje” verbal. Le basta con aparecer y transformar el entorno.

[Inferencia] Es como si Coca-Cola más que integrarse en la Navidad la activara. Los camiones funcionan como interruptor emocional: pasan y el mundo entra en modo celebración. Por eso, aunque haya gente mirando en el spot, el foco no está en ellos, sino en el ritual visual: luces + caravana + música = “ya está aquí”.

Estrategia: convertir un asset en tradición

Lo brillante (y muy poco casual) es que Coca-Cola no se quedó en “un anuncio bonito”. Ese imaginario se consolidó como un activo de marca: los camiones como icono navideño repetible y reconocible.

Esto se ve claro en dos cosas:

  • La campaña se ha seguido reinterpretando durante décadas, y medios del sector la tratan como un clásico que la marca revisita.
  • En España, por ejemplo, Coca-Cola llegó a remasterizar el anuncio y recuperarlo como pieza central para nuevas generaciones, precisamente por el valor cultural acumulado.

La música: sí es audio branding… pero no “el inicio”

Yo tenía la sensación de que este spot “empezó” el audio branding de Coca-Cola, porque el jingle es inseparable de la Navidad. Pero eso, tal cual, no puedo sostenerlo.

Lo que sí está bien respaldado es:

  • El spot se apoya en un jingle extremadamente reconocible (“Holidays Are Coming”), convertido en señal sonora de temporada.
  • Coca-Cola ya utilizaba sonido de marca y jingles desde mucho antes (hay referencias al uso de jingles al menos desde los años 50).

Así que, siendo precisos: no inicia el audio branding de Coca-Cola, pero sí lo refuerza de forma masiva en el territorio navideño.

Medios: del spot al fenómeno

En 1995 el corazón fue la televisión, y ahí está parte de su eficacia: era un impacto masivo, repetido, que convertía el anuncio en ritual. Con los años, el imaginario de los camiones se ha extendido a activaciones y reinterpretaciones digitales (incluidas revisiones recientes con IA), lo que confirma que el icono funciona más allá del formato original.

Lo que me deja este anuncio es una idea muy simple: hay marcas que “aparecen” en Navidad y marcas que la anuncian. Coca-Cola, en 1995, consiguió lo segundo. Con camiones, luces y una melodía que actúa como señal: si suena, ya estamos.

Gabriel Gómez

Director de comunicación digital, producción audiovisual, branding y eventos